La educación peruana en el contexto del Bicentenario
DOI:
https://doi.org/10.70748/nm.5.2022.86Palabras clave:
Educación, Bicentenario, Escuela, Historia, IdentidadResumen
La educación innovadora y liberadora, como tarea de todos, propicia la creatividad colectiva, dialogal y solidaria, abre nuevos horizontes culturales y la fortaleza del pueblo. Desde la proclama hasta el auge del guano, hubo 15 reformas educativas, pero como simples promesas electoras. Con Castilla, la modernización significó estar a la moda de Europa y los EEUU, beneficiando a los sectores gobiernistas de caudillos militares. Para vivir en democracia, la escuela debe ser un espacio democrático, debe liderar un ambiente que propicie la participación, afecto, tolerancia, diálogo y comunicación asertiva; que contribuya a la autoestima y la identidad; la disciplina y la autocrítica. Debe dotar a sus educandos entendimientos y recursos intelectuales para comprender su realidad, con capacidad de crear proyectos de trabajo comunal en pro del bien común y con horizonte de su rol histórico, social, democrático y de sentirse parte de un solidario comportamiento ciudadano y organizador del bien común.
